Cita célebre

En esta vida hay que morir varias veces para después renacer.

Eugenio Trías



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lunes, 24 de septiembre de 2012

Por favor, vayamos acabando

¿Nunca han pensado eso de "podría escuchar esta canción mil veces seguidas"? ¿O eso de "nunca me cansaré de ver esta película? ¿Nunca les ha pasado que después de varias veces, pierde el encanto, la chispa, y no es tan especial como era al principio? Esa misma sensación llevo experimentando dos años. Los mismos que llevan alargando el chicle para desvelar como Ted Mosby conoció a su señora esposa. Los mismos que llevan para concretar un final para la serie Cómo conocí a vuestra madre.

Mira que me gustaba esta serie al principio. Era fresca, diferente, divertida, novedosa... Pero ha sido, como tantas otras, víctima de su propio éxito. No sé si será culpa de los productores, los guionistas, la cadena que tiene los derechos o un contubernio judeomasónico, pero a fuerza de querer aplazar lo inaplazable se han cargado esa esencia que la hacía tan especial. Como han hecho tantas veces, tantas buenas series, queriendo se la sucesora de Friends. Y ahí es donde se equivocan, en intentar hacer una gran serie mirándose en el espejo de otro, y no sabiendo pulir las virtudes propias.

Y digo bien, es inaplazable. Tenía fecha de caducidad desde el mismo momento en que salió la idea. Y no ya porque para que la hija tenga unos 17 años en 2030 - año en que se narra - deba nacer en 2013. Sino porque estas series de éxito son verdaderos creadores de mitos. Ya pasó con Friends, con la que el que más (Jennifer Aniston) y el que menos (Matt LeBlanc) no ha tenido problemas para seguir trabajando de la interpretación. Y es normal que ya esté pasando con Cómo conocí a vuestra madre. Desde el "veterano" Neil Patrick Harris (que protagonizara una serie allá en los ochenta antes de encarnar al mujeriego Barney Stinson), pasando por las actuaciones de Alyson Hannigan en la saga de American Pie, o los más recientes Cobie Smulders o Jason Segel (Los Vengadores o Bad Teacher, respectivamente). Y es lo más normal del mundo, a nadie le gusta encasillarse en un papel y que luego no te saquen de ahí.

Curiosamente, el que menos peso ha tenido a posteriori de la serie es el teórico protagonista principal. Josh Randor, o Ted Mosby, como gusten. Ese mismo que lleva siete años (ocho con el que arranca hoy) contando la historia de cómo conoció a su santa esposa. Y esos hijos que tienen una paciencia infinita no pegan un puñetazo en la mesa y se van a dar una vuelta con sus amigos. Y es que una historia que tiene fecha de caducidad es absurdo prolongarla más de lo estrictamente necesario, y no iniciar conversaciones para una nueva temporada, como se rumorea. Así que, señor Mosby se lo pido por favor, vamos acabando la historia de cómo conoció a la madre de sus hijos.

domingo, 16 de septiembre de 2012

La princesa está triste...

No sé si se han enterado de una noticia que me tiene completamente conmocionado. Cristiano Ronaldo está triste. Uno, al enterarse de tal desgracia, no puede evitar que le vengan a la mente aquellos versos que rezan "la princesa está triste, qué tendrá la princesa". Aunque desde luego, si la princesa tiene un poco de idea de fútbol español, no es difícil imaginarse por qué los suspiros se escapan de su boca de fresa.

La princesa CR7, de la corte Real de Madrid, vestía ayer un vestido de gala verde. Habrase visto. Lo de los diseñadores es cada año más sangrante. Ya no saben qué hacer para llamar la atención. Se ven cosas esperpénticas, como ver a la princesa vestida de verde y plata. Para el recuerdo quedarán verdaderas joyas del diseño, como ver al Sevilla de rosa, al Betis de naranja, al Barcelona de degradado de Photoshop, o al Recreativo perfectamente ataviado para ir de romería.

Así no podemos pretender que la liga española sea seria. Si ni los propios equipos se lo toman en serio. Que los colores de un equipo son su seña de identidad. Se empieza por perder eso y se acaba con lo que nos está pasando en la que llaman mejor liga del mundo. Una liga de pandereta, en la que las televisiones hacen y  deshacen a su antojo. En la que la propia federación maltrata a los aficionados haciendo que vayan a un estadio un lunes a las once de la noche. Las televisiones están ganando la partida. Es más cómodo pagar un puñado de euros al mes y ver los partidos plácidamente sentado en el sofá que ir al estadio y respirar la verdadera esencia del fútbol.

Es así de triste. Las plataformas audiovisuales, esas que echaron a las radios de los estadios el año pasado, están acabando con el espectáculo que dan los fieles en las gradas. Y de paso se están encargando de adulterar cada día más la competición. Con el amparo de los clubes, por supuesto. Unos clubes que a todo dicen "sí, bwana" por ser los que más migajas recogen de las pocas, cada vez menos, que Madrid y Barça dejan. Y ay de ti como te atrevas a levantar la voz. Los grandes por la gracia de Roures van a hacer que te arrepientas a base de influencias federativas. Que para eso son grandes y los demás pequeños. Igual que pasaba en Escocia, pero con menos pelotas para mandar a freír monas al que no paga.

Y los aficionados, que al fin y al cabo somos los que sustentamos este circo, ajo y agua. Hasta el día que todo esto explote. Y entonces a saber qué pasa. Quizás por eso está triste la princesa, porque más allá de un ego de diez millones de euros anuales, también sea aficionado al noble deporte del balompié. O quizás sus penas se acabasen con otro par de milloncejos en su cuenta corriente. Y mientras, el común de los mortales a pagar por verlo pegarse carreritas y arreglarse el pelo por los campos de una liga manipulada. Qué tristeza más grande.

martes, 11 de septiembre de 2012

Qué malita está la cosa

Ojú chiquillo. Qué de tiempo sin entrar por aquí. No sé si me acordaré de cómo funcionaba el tema este de aporrear el teclado a ver qué es lo que sale... pero total, no tengo nada mejor que hacer. Es lo que tiene no tener nada en que ocuparme a lo largo de la jornada, más allá de visitar el chorro de páginas que tengo en favoritos para ver si ha salido alguna oferta de trabajo nueva, ayudar un poco a mi madre en casa, hacer algo de ejercicio y quedarme adormilado viendo como dos mariquitas escoceses redecoran casas en Canadá. Televisión de calidad, sí señor.
No veas. Si es que hace tanto que no entro que hasta han cambiado ésto. La verdad es que es más fácil escribir así. Antes había que liar más follón, el editor de textos era un poco raro. Ahora han dejado un espacio mucho más amplio y despejado. Si es que han pasado ocho meses. Ahí es nada. Ocho meses en los que la prima de riesgo ha subido y luego ha bajado. Ocho meses en los que se ha decidido pedir un rescate, que no es rescate, a menos que a la Merkel se le antoje que lo sea. Ocho meses en que a los funcionarios les han quitado la paga de Navidad y un pellizco gordo del sueldo. Ocho meses en los que el paro crece, y los que buscamos curro no tenemos más que dos alternativas: o seguir una estricta rutina de sofá y tele, o liarnos la manta a la cabeza y coger las de Villadiego rumbo a las islas (las británicas, las de aquí están como para irse).
Parece que algo va saliendo. Mejor o peor, no me hago responsable. Es mucho tiempo y estoy oxidado. Es lo que tiene no tener nada que hacer, que te deprime. Y como te deprime, no quieres hacer nada. La pescadilla que se muerde la cola. Una espiral de autodestrucción. Llámalo equis. Pero es que hay motivos, oiga. Las empresas están tan tiesas que no cogen a gente ni para prácticas. Mojama pura. Que tampoco, que está la cosa como para acompañar la tapita de mojama con una cervecita al fresquito veraniego en una terraza. Ni para eso hay.
La cosa es que hoy me ha dado el avenate y me he decidido a entrar por aquí y retomar viejas costumbres, aunque sea para acabar la rutina media horita después cada día. Que es preferible agudizar el ingenio a ver un programa de esos de cambio de imagen, en el que me gustaría saber de dónde puñetas sacan a los participantes. Televisión de calidad. Canadiense, para más inri. Y es que ya no tienen las cadenas para comprar programas americanos. Ojú chiquillo, qué malita está la cosa.

viernes, 8 de octubre de 2010

En andaluz, por favor

Olé tus cojones Sergio Ramos. Es lo único que se me ocurre decirte después de lo que has hecho esta tarde. Gesto muy valiente, y con una socarronería magistral. Typical andaluz. Y es que, a mi que me explique alguien, por qué en una rueda de prensa de la selección española de fútbol un periodista, por mucha televisión catalana para la que trabaje, tiene que preguntarle en catalán a Piqué, por mu catalán que sea.

Y ya no es por politizar el fútbol, que no se merece tal castigo el deporte rey. Sino por una simple cuestión de respeto. Que está usted, por mucha televisión catalana para la que trabaje, en Salamanca, en una sala con periodistas de España entera, desde gallegos a ganarios, de andaluces a vascos. Mire usted, gente que no tiene ni papa de catalán. Y en una sala con tal variedad, en la que el único punto en común es el idioma, no me venga con pamplinas, por mucha televisión autonómica catalana para la que trabaje.

Y la cosa se agrava (pónganle todas las comillas que quieran) si comparamos con otros componentes de la roja. A Llorente o Javi Martínez, vascoparlantes, se les pregunta en castellano. Si al Guaje Villa se le preguntase en bable, lengua de su Asturias natal, se tildaría de ridículo. Si un periodista de Canarias preguntase a Silva en guanche, sería completamente incomprensible. Y ya si un periodista de Canal Sur preguntase en andaluz cerrado, allí no se entera de nada, nadie. Y por supuesto se le tilda de cateto.

Que otra cosa muy diferente es que en su casa - o región, o como cada uno quiera -, cada uno hable como le de la real gana. Es muy loable y además está en su derecho constitucional. Pero hay que tener un poquito de educación, y saber cuando se pueden hacer las cosas, y cuando no.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Feliz Borabó: cuando el marketing se pasa de la raya

Todos lo hemos visto. Puede ser el anuncio de estas Navidades. Un grupo de gente que intenta ponerse de acuerdo para quedar para tomarse la típica copichuela. "A ese día le llamamos 'feliz Borabó'", dicen. ¿Pero qué puñetas es eso?


Pues, damas y caballeros, no es más una estrategia de marketing, perfectamente orquestada, y que se pasa de la raya, por lo menos tres pueblos. Y procedemos a explicar por qué.

La campaña fue lanzada el día 1 de este mes de dicciembre. Los telespectadores, confundidos, acuden a Internet a ver qué es eso del Borabó. Los de Vodafone, que lo tenían todo perfectamente coordinado, habían estado en todo. Unos días antes habían creado una entrada en la Wikipedia, habían creado varias páginas web, subido vídeos a Youtube... pero vamos punto por punto.

Al entrar en Wikipedia y buscar Borabó, se nos remitía a un artículo que hablaba sobre una festividad filipina en la que se conmemora la vuelta a casa de los seres queridos. Si buscamos en Google, descubrimo que la único que tiene de cierto es que el término viene de Filipinas. Concretamente es una isla del archipiélago. La entrada fue creada el 26 de noviembre, cinco días antes del lanzamiento de la campaña. Resulta triste que una iniciativa como la Wikipedia, que permite compartir el conocimiento, sea trolleada. Pero mucho más triste es que se haga con el fin de lucrarse.

En Youtube subieron varios vídeos - dos que tenga conocimiento la web en la que he descubierto la información -. El primero remitía al artículo de la Wikipedia, creado por las mismas fechas. El segundo era un montaje del programa 50x15, en el que habían cambiado una de las respuestas por Borabó. Lamentablemente, los vídeos han sido eliminados.

Finalmente, aparecieron unos banners publicitarios que remitían a la página web de la campaña, donde aparecen varias opciones para ir tachando, con el supuesto significado de Borabó, para acabar reconociendo que es una invención.

Según publicaba ElConfidencial.com, “Vodafone ya ha reconocido a este periódico el despropósito que ha resultado su operación “red social”. No hay nota de prensa ni la habrá. Asumen el error y pasan página”.

No cabe duda que en el afán de crear una campaña de marketing viral, Vodafone se ha columpiado. Una cosa es crear una campaña por Internet como hizo MTV con su Amo a Laura, o inventar palabras como hizo Wolkswagen y su Ziritione, y otra muy diferente pasarse de la raya.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Programación navideña

Es Nochebuena. Son las 02:35 A.M. Estoy algo borracho. Estas fiestas es lo que tienen, se cometen excesos de todo tipo, aunque no salgas de casa. Nochebuena es un día familiar y Nachevieja un día para estar con tu gente. Aún así, las cantidades de alcohol que se beben son ingentes. Y por triste que parezca, estoy frente al ordenador, pasándomelo de arte, hablando con unos amigos. Es que no hay otra cosa que hacer. La televisión esta noche es lamentable.
Para ilustrarlo pondré como ejemplo Televisión Española. La "televisión de todos". A las 21:00, da igual la cadena que pongas, todas están con el mensaje del rey. Su Majestad, todos los años lee un mensaje emotivo, cargado de buenos deseos para con los españoles. Puede ser lo más entretenido de la noche, aunque nuestro monarca cada año lea un poco peor.
Después viene el típico programa rancio de humor de cada año. Este año le ha tocado el turno a Flo y Josema. Los típicos sketches, manidos, repetitivos y sin gracia, que sólo de vez en cuado consiguen arrancarte una sonrisa. Florentino Fernández casi no ha levantado cabeza desde El Informal, y Josema Yuste, sin Millán Salcedo, no es lo mismo. La época en la que la Empanadilla de Móstoles era lo más quedó atrás hace tiempo - por desgracia -.
Pero lo gordo no ha empezado todavía. Cuando acaba el humor, empieza la buena música. Especial Nino Bravo, con cantantes versionando los éxitos del maravilloso artista. Algunas versines más certadas que otras - América, cantada por David Bisbal cobra nueva vida -. Y luego viene la traca final. Especial - todos los años es especial - de Raphael. Todos los años lo mismo, Rapael - que debería haber entendido que los artistas también tienen fecha de caducidad - haciendo lo que buenamente puede, colaborando con artistas de dos o tres generaciones posteriores, que - actualmente, no en su día - le dan veinte vueltas en cuanto a voz, energía y todo lo que se supone debe tener un artista.
Así que, querido lector, si no quiere aburrirse hasta límites extremos con lo mismo de todos los años, y no tiene plan para después que se retire la famila, elija una buena película - nada de producciones de The Asylum -, una botellita de ron miel - o lo que usted prefiera - y dispóngase a pasar la noche lo más entretenida que pueda... total, vista la programación navideña, es la mejor de las opciones.

sábado, 21 de noviembre de 2009

El futuro de la publicidad

Sinceramente, no es un tema que me apasione, pero no cabe duda que es algo que nos incumbe a todos. La publicidad nos rodea, está en todas partes y se adapta a los nuevos tiempos. Esta mañana, leyendo El País me paré en una noticia que habla precisamente de este tema, de cómo está evolucionando la publicidad.
La verdad es que los datos que ofrecía no dejan lugar a dudas. Internet ha relegado al tercer cajón del podio de los medios favoritos de los anunciantes a la radio. Tampoco es de extrañar. Los anuncios radiofónicos son malos. Muy malos. En el artículo hablaban de que cuesta muy poco hacer un anuncio para este medio, y que por eso no se le da valor. Tampoco es que la publicidad en Internet sea nada del otro mundo. Es más, me atrevería a decir que, en términos de credibilidad, las ondas ofrencen mucha más credibilidad que el ciberespacio. No me cabe la menor duda de que el motivo es la difusión de uno y otro medio.
Otro aspecto clave son las posibilidades que ofrece la red de redes. Desde el molesto banner que salta al abrir una página, a los eventos patrocinados de las redes sociales, pasando por las campañas conjuntas con la televisión. Sí, esos anuncios que te mandan a una página web. Sin embargo, aunque condenados a entenderse, Internet y la televisión todavía andan muy lejos uno de otro. La caja tonta no lo es tanto y sigue siendo el principal medio para la difusión de publicidad. Aunque, según opina el director general de IAB, Antonio Trangott, llegará un día en que quede relagada, tal y como lo ha hecho la radio - de hecho, en algunos países como Inglaterra ya lo ha hecho -.
De lo que no cabe duda, es de que, pese al desplome de la publicidad en lo que va de año, Internet es el único medio que ha continuado su crecimiento. Tarde o temprano, llegará el día en que será el medio más importante de cuantos existan. Es por ello por lo que cabe pensar que por Internet pasa el futuro de la publicidad.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Feliz Navidad... en Noviembre

El otro día lo vi y no le presté importancia. Fue la semana pasada, el domingo viendo el partido de baloncesto entre Cajasol y Unicaja. En el descanso hay como mil anuncios seguidos. Y, oh sopresa, veo el primer anuncio "navideño" del año: el barco pirata de Playmovil. Por si usted no está muy puesto en televisión, los anuncios "navideños" son los de juguetes, colonias y turrones. No se ve otra cosa.
El tema es que no le eché demasiada cuenta. "Sólo un anuncio más, quedan todavía dos meses para las Navidades". Eso era lo que yo pensaba. El martes o el miércoles de esta semana, con un calor digno de un invernadero almeriense en Agosto, paso por Nervión, y al mirar la fachada principal de El Corte Inglés ahí estaba. Obreros y andamios, trajín de montaje y luces navideñas. Y en este país ya se sabe, lo que diga el Corte Inglés tiene valor de decreto ley.

Dicho y hecho. Es empezar a montar este centro comercial su alumbrado navideño - que ya no el Cortylandia - y es oficial que estamos en Navidad. Comenzamos con el bombardeo publicitario a todas horas. Esta tarde he podido asistir al primer maratón de anuncios de la temporada - entre medias ponían una peli de Tom Cruise -. La cuestión es que ya no hay vuelta atrás. Vamos a tener Barbies, Micro Machines, muñecos que se cagan y se mean y mil inventos más en todas partes. La televisión va a dar asco verla - más asco todavía -, la publicidad de los periódicos será parecida a la de la revista de los Lunnies, los banners de Internet - a los que les quiero dedicar una entrada - harán las delicias de los más peques de la casa. Y gracias a Dios que no existe la posibilidad de la radio, porque si no iban a crear la Barbie futbolista para anunciarla en el Carrusel Deportivo.

Pero bueno, es normal que cuando se acerca la Navidad se refuercen las campañas. Pero eso, cuando se acerque la Navidad. Es que estamos en Noviembre. Quedan dos meses para Navidad. Los responsables de las agencias de publicidad se afanan cada vez más en hacerse notar, buscan diferenciarse y caldear a los niños para que vayan haciendo su carta a los Reyes Magos, y por supuesto en ella esté su producto. Menos mal que la publicidad navideña no se centra únicamente en juguetes. Tengo ganas de que vuelvan a anunciar colonias y ver a la chica que busca desesperadamente a Jacq's... para ver si ya lo ha encontrado, que nadie piense mal.

martes, 3 de noviembre de 2009

Ética... ¿pa qué?

El otro día criticaba el tipo de televisión que realiza Jorge Javier Vázquez. Pero él no es el único del gremio. Es más, los medios nos saturan con programas del corazón, y hay una competencia feroz entre ellos. El último capítulo de lo bonitos, educativos y éticos que son estos programas lo vivimos el viernes - el que lo viviese, yo me he enterado esta mañana leyendo la web de El Mundo -.

Aclaremos que los viernes en pime-time se emiten dos de los programas más seguidos de la televisión nacional: en Antena3 Jaime Cantizano presenta ¿Donde estás corazón? (DEC), y Jorge Javier Vázquez Sálvame Deluxe, en Tele5. Lógicamente, están dispuestos a lo que sea con tal de arrebatarle audiencia el uno al otro.

La primera estratagema es la del equipo de Cantizano. De invitado en plató un tal José Amedo, subcomisario de la Policía en tiempos del GAL, que según contaron María Patiño y Jesús Mariñas investigó a varios periodistas del corazón por encargo de José Frade. Patiño hizo mucho hicapié en que uno de los investigados fue Jorge Javier Vázquez, que ajeno a todo ello ejercía de mejor presentador de España - según el jurado de los premios Ondas - en Tele5. Lo que no dijo, por descuido o deliberada omisión - quí lo sá -, es que ella misma o Jesús Mariñas también fueron investigados.

En ese mismo instante, en Tele5, Jorge Javier Vázquez montaba en cólera. Pero no porque estuviese disfrutando con lo que decía la Patiño, sino porque una de sus invitadas se negaba a contestar. La tipa en cuestión, una que dice ser ex novia de Kiko Rivera (Paquirrín, para que nos entendamos), como si no hubiese personas con cosas interesantes que decir. El tema es que, según Jorge Javier, no es lógico que a alguien que se ha "recibido con los brazos abiertos" y a quien se le ha pagado "un pastón" vaya a un plató para "decir 'He abortado', pero no decir cómo". Tal era el enfado del presentador que soltó lindezas de la talla de "A mí no me importa que sea verdad lo que me cuentan aquí. Yo quiero que me cuenten cosas. Invéntate el guión, preséntate aquí con un guión hecho y justifica el sueldo que has cobrado".

La batalla la ganó esa noche Cantizano, que llegó casi al 20% de cuota de pantalla, frente al 13 de Jorge Javier. Pero eso no es lo que nos importa aquí. Como dije el otro día, somos un país - o al menos un tercio de él - de catetos. La tercera parte de España se estaba tragando los datos que a María Patiño le interesaba dar o a Jorge Javier, hecho un energúmeno, diciendo a sus invitados que se inventen una historia para ir al programa. Al final eso es lo que vende. Y a nosotros vendiéndonos la moto de que en el periodismo hay que tener ética... ¿pa qué?

miércoles, 28 de octubre de 2009

El Neorrealismo de Jorge Javier

Cada día tengo más claro que vivimos en un país de catetos. Un país en el que la chabacanería se premia por encima del rigor u otros valores. Un país en el que Jorge Javier Vázquez es el mejor presentador, según el jurado de los premios Ondas.

Personalmente no tengo nada contra el catalán. Es más, me parece un tío simpático, y según los que lo conocen es una bellísima persona. Pero no trago el estilo de televisión que realiza. Una televisión en la que prima más el enfrentamiento frontal entre contertulios que un debate argumentado. Eso, hasta donde alcanza mi conocimiento, se llama telebasura, por mucho que el bueno de Jorge Javier se empeñe en llamarlo "neorrealismo televisivo". Por mucho que mi admirado Antonio Burgos - a quien más pronto que tarde dedicaré una entrada en este humilde espacio - se empeñe en decir que "antes el plató era tiempo y Jorge Javier Vázquez lo ha convertido en espacio".

Lo triste del asunto - triste para los que esperamos llegar a estar algún día en los medios - es que este tipo de programas son los que pide la audiencia. De hecho, el programa de Vázquez alcanza diariamente casi un 20% de cuota de pantalla. Eso sin contar los viernes, día en que Sálvame hace doblete en Tele5, en la sobremesa y en prime-time.

Pese a todo, me gusta ser justo y ecuánime. El presentador realiza su trabajo, y es por ello por lo que lo han premiado, no por el tipo de televisión que realiza. Por ello lo felicito... aunque no comparta su visión de lo que es el "neorrealismo televisivo".

viernes, 16 de octubre de 2009

Descansa en paz, jugón

"Porque la vida puede ser maravillosa"

Poco a poco se va confirmando la noticia. Andrés Montes ha muerto. El peculiar comentarista deportivo ha sido encontrado esta noche muerto en su domicilio madrileño del distrito de Chamberí, según han informado numerosos medios.
Después de pasar por varias emisoras de radio, fichó por Canal Plus para retransmitir la NBA, con lo que se hizo tremendamente conocido, por sus famosas frases. Para la antología de la mejor liga de baloncesto del mundo quedarán algunas como "¡Wilma, ábreme la puerta!" cuando un jugador lanzaba un tiro lejano que no pasaba ni cerca del aro, o su "Churrería Bonilla, los mejores churros de La Coruña" cuando un jugador anotaba con algo de suerte. En 2006 fichó por La Sexta, donde retransmite grandes eventos como el Mundial de fútbol de Alemania, el Mundial de baloncesto, o los partidos de liga. El pasado mes anunció que dejaba la cadena del hexágono, tras retransmitir el Eurobasket de Polonia, en el que España consiguió la medalla de oro.

Con Montes se va una manera diferente de narrar acontecimientos deportivos. Al locutor madrileño o se le adoraba o se le odiaba. Para la historia del periodismo deportivo quedarán sus famosas coletillas, sus frases típicas y sus motes a todo bicho viviente.

Descansa en paz, jugón.

De famosillos, tertulianos y otros especímenes

Muchas veces me pregunto si realmente merece la pena estudiar periodismo. La situación laboral de los recién licenciados es bastante precaria, cuesta un mundo obtener un contrato en prácticas, sin cobrar o cobrando lo mínimo, por supuesto, sin seguridad de que te vayan a renovar. Frecuentemente pienso que sería mucho más cómodo, rápido y eficiente entrar en un reallity tipo Gran Hermano, que al fin y al cabo es la manera más eficaz para acabar trabajando en algún medio, sin pasar por las penurias del becario.

De "grandes hermanos" está la televisión llena. El primero en hacerse conocido a gran escala fue el ganador de la primera edición, el gaditano Ismael Beiro. Un chaval que estudiaba Ciencias Naúticas y que, tras el infortunio de pasar un tiempo en coma, ha acabado presentando programas de medio pelo en Canal Sur.

Colaboradores de progamas, especialmente del corazón, han salido a mansalva de este "experimento social". Los más conocidos, quizás, son Marta López y Kiko Hernández, muy habituales en la programación de Tele5 (véase la Noria, Sálvame, el programa homónimo de Ana Rosa u otro de la interminable lista de programas del estilo que tiene esta cadena). Lo más grave del asunto, es que estos personajes mediáticos, tienen como principal valedora a una de las profesionales más influyentes (según alguna que otra encuesta) del periodismo español, tal y como es Mercede Milá.

Pero no sólo de grandes hermanos vive la caspa. Algunos "triunfitos" descubrieron que su futuro estaba lejos de los escenarios, los estudios de grabación y los grandes conciertos. Es el caso de los compañeros de academia de David Bisbal y Chenoa, Álex Casademunt y Natalia. Ambos presentaron durante un tiempo el programa infantil de Antena 3, el Club Megatrix. El catalán continuó un tiempo en los programas infantiles con los Lunnis de TVE y actualmente se dedica a interpretar uno de los papeles principales en la eterna serie de Canal Sur Arrayán. Por su parte, Natalia hace valer su buen ver, desde hace dos veranos, junto a Bertín Osborne, en el Gran Prix del Verano.

Pero si realmente se quiere triunfar en los medios, no hay nada como ser "ex de". Estos casos también abundan mucho en los programas del corazón. El primer ejemplo lo encontramos en Ernesto Neyra, ex de Carmina Ordóñez, que estuvo bastante tiempo de colaborador en un programa, hasta que las acusaciones de malos tratos le cayeron encima (acusaciones que nunca han sido demostradas, por otra parte). Antonio David Flores, ex de Rociito, o Raquel Bollo, ex de Chiquetete, son otros de estos personajes.

Mención aparte merece la "reina de la caspa", esa mujer, que pongas la tele a la hora que la pongas, si sintonizas Tele5 está presente. Me refiero, por supuesto, a la singular Belén Esteban. Colaboradora del programa de Jorge Javier Vázquez (no se el nombre, hay tantos en Tele5...), protagonista puntual de la programación del corazón por sus idas y venidas con la Campanario, recientemente acusada por el defensor del menor de la Comunidad de Madrid... y cuyo único mérito es ser la madre de la hija de un torero.

Son sólo unos pocos ejemplos, pero hay muchos más. Todos ellos, o la gran mayoría, están ocupando puestos que por derecho, estudios, sacrificios... nos pertenecerán a los que actualmente estudiamos para ser periodistas el día de mañana. Y mientras ellos llevan la gran vida, nosotros nos tendremos que matar por un puesto de becario.

viernes, 2 de octubre de 2009

Lo tenemos todo


No cabe duda, el deporte español está viviendo uno de sus momentos más dulces: la selección de fútbol está encaramada en lo más alto del ranking FIFA, el Barcelona es el equipo que mejor juega del mundo, la selección de basket es campeona del mundo y de Europa, además de contar con varios jugadores en la poderosa NBA, Rafa Nadal vuelve dispuesto a reconquistar el número uno mundial, Fernando Alosno acaba de firmar por Ferrari para volver por donde solía... y además tenemos a la reportera deportiva más sexy del mundo.
Y no es que yo lo diga. La edición estadounidense de la revista FHM ha elegido a Sara Carbonero como la periodista deportiva más sexy del mundo. La prestigiosa publicación masculina la ha seleccionado por delante de otras bellezas de la talla de la americana Erin Anrews, que, entre otros méritos, tiene en su currículum el haber sido seleccionada dos veces consecutivas por la revista masculina Playboy como la reportera más sexy del mundo.
La ascensión de esta toledana de veinticinco años ha sido meteórica. Sin haber terminado la carrera de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, ya ejercía como colaboraradora en el programa matinal Balón desastre, de Radio Marca. En 2007 firmó con La Sexta, donde participó en varios programas como Minuto y resultado o Sexto nivel (programa que ella misma conducía). En abril de este año cambió la cadena de las presentadoras de cara bonita por Telecinco, donde presenta los deportes en el informativo de la sobremesa.
Curiosamente, algunos meses atrás se produjo otro "cambio de cromos" entre estas dos cadenas, pero en sentido inverso, cuando Antonio Lobato fichó por La Sexta al hacerse la cadena de Emilio Aragón con los derechos para retransmitir la Fórmula 1 en España. Se antoja complicado decidir cuál de las dos televisiones salió ganando con el cambio.