Es Nochebuena. Son las 02:35 A.M. Estoy algo borracho. Estas fiestas es lo que tienen, se cometen excesos de todo tipo, aunque no salgas de casa. Nochebuena es un día familiar y Nachevieja un día para estar con tu gente. Aún así, las cantidades de alcohol que se beben son ingentes. Y por triste que parezca, estoy frente al ordenador, pasándomelo de arte, hablando con unos amigos. Es que no hay otra cosa que hacer. La televisión esta noche es lamentable.
Para ilustrarlo pondré como ejemplo Televisión Española. La "televisión de todos". A las 21:00, da igual la cadena que pongas, todas están con el mensaje del rey. Su Majestad, todos los años lee un mensaje emotivo, cargado de buenos deseos para con los españoles. Puede ser lo más entretenido de la noche, aunque nuestro monarca cada año lea un poco peor.
Después viene el típico programa rancio de humor de cada año. Este año le ha tocado el turno a Flo y Josema. Los típicos sketches, manidos, repetitivos y sin gracia, que sólo de vez en cuado consiguen arrancarte una sonrisa. Florentino Fernández casi no ha levantado cabeza desde El Informal, y Josema Yuste, sin Millán Salcedo, no es lo mismo. La época en la que la Empanadilla de Móstoles era lo más quedó atrás hace tiempo - por desgracia -.
Pero lo gordo no ha empezado todavía. Cuando acaba el humor, empieza la buena música. Especial Nino Bravo, con cantantes versionando los éxitos del maravilloso artista. Algunas versines más certadas que otras - América, cantada por David Bisbal cobra nueva vida -. Y luego viene la traca final. Especial - todos los años es especial - de Raphael. Todos los años lo mismo, Rapael - que debería haber entendido que los artistas también tienen fecha de caducidad - haciendo lo que buenamente puede, colaborando con artistas de dos o tres generaciones posteriores, que - actualmente, no en su día - le dan veinte vueltas en cuanto a voz, energía y todo lo que se supone debe tener un artista.
Así que, querido lector, si no quiere aburrirse hasta límites extremos con lo mismo de todos los años, y no tiene plan para después que se retire la famila, elija una buena película - nada de producciones de The Asylum -, una botellita de ron miel - o lo que usted prefiera - y dispóngase a pasar la noche lo más entretenida que pueda... total, vista la programación navideña, es la mejor de las opciones.